Cruza la tarde las horas deslizándose por un tobogán sin fin. La pesadumbre permanece sujeta sobre la cabeza, sobre los hombros. Los minutos se agarran con saña a la cintura del cuerpo. Un libro dormita escondido entre el viejo elástico de un jersey. Se establece la poesía por tiempos y siento que se escapa una sonrisa por la comisura izquierda de mi boca.
Puedo presentir el hecho de que muera cada mañana
cuando la horizontalidad del mar gravita
sobre el vertical punto de mi idea
Porque son cien los espejos crujientes que se estremecen
ante la pisada fuerte de un Vulcano enloquecido
lanzado a la búsqueda caliente de la boca hambrienta
de su Deseo.
Poema 2.
Siete lenguas lamen la misma soledad
cada mañana
Es un dueto triste, melancólico y pausado
que envuelve junto a triste, melancólico
y pausado a siete lenguas que lamen
la misma soledad cada mañana
Cada mañana.
En el pecho un dolor recto clava un gemido prolongado
que en brotes sangra la sonrisa irónica de una estrella /
Bajo los párpados el peso brutal
en su volumen aplasta la necia conciencia de la gravedad
entre la saliva que se evapora en el centro de una boca desnuda.
Difícil me resulta dibujar sobre el papel
las palabras exactas si las hay
que graben la atonía suave de una decadencia anodina
Ante la imposibilidad admitida de tener Historia
lanzo mis sueños a través de la ventana
y evoco a Júpiter en busca de un Destino coherente.
Se gesta un poema
Los labios gesticulan uno a uno los fonemas
que se agolpan gráficos en las yemas de los dedos.
Los sentimientos, los deseos
la razón empujan con fuerza la creación de la palabra.
La mano izquierda en el mentón. El corazón palpita y
la memoria se convierte en masa nebulosa
paseándose solitaria por el jardín de los recuerdos.
En la noche cuando los ojos duermen y el pensamiento vaga se rompen las medusas del miedo con la firmeza del vacío. Las horas y la poesía llenan la fuente de las letras con un perpetuo silencio de ignorancia. Es la herencia que otorga el funámbulo equilibrista de los sueños perdidos ante la ausencia de dolor.
Poema 4.
Cada tarde será este sueño que muera
cuando la tarde muera también
tambièn
En la garganta suena el hueco sonido
de la nada
de la nada cada tarde será este sueño
que muera cuando la tarde muera también.
En tanto me hundo en la Magia Negra de un desatino fiel
una planicie en calma se configura enfermiza
ante el idílico círculo que un infierno en armonía
crea en el organizado Caos de una iguana tenaz.
Roto
Círculo sin color
Lluvia cerrada
Collar de signos
En este deseo
Callado.
En el punto cero de la esfera el cielo se masifica gris
Un pájaro negro atraviesa a nado de sus alas
el océano transparente de un Mundo
A lo lejos Más allá
una gota marca el principio de un fin
INCONCRETO.
La poesía es la visualidad de los sentidos.
Una masa de sensaciones y sentimientos que
te envuelve y te muta en aire.
Es mi último poemario editado por La Lucerna en su colección poesía, www.lalucerna.net
Vomita fuego el viejo diablo
mientras la diáspora de las brujas
estrangula en aquelarres perdidos
la más atávica de las leyendas /
El silencio se reproduce en su propio son
al golpear -con caricia de amante-
las barricadas altas del alma en soledad
En soledad siento el vacío sólido de tu ausencia.
Como una rosa muerta
expiro mis silencios,
oculta,
en la noche /
Poemas publicados
en la revista literaria
El Ateneo del Norte
(1994)
Propiedad Intelectual
reservada.
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VEINTIUNO DE MAYO
Cuántas veces cuatro se intercala en el
pensamiento la noche.
Cuántas veces cuatro he negado de la duda
y blasfemado,
cuántas es un pentagrama ya el silencio.
Observo: una boca en su vacío negro se extiende,
se prolonga en su sombra.
Tengo miedo, es la eterna melodía del suicida.
La repetición monocorde de un gesto. En el cielo
cruza rojo el fuego
y como un tirabuzón de viento absorbe la gélida pregunta
de la existencia.
Se resquebraja un árbol en su centro,
la tierra se abre en su mitad
y una luz penetrante y gris rompe el escenario perfecto
de la meta en la poesía.
Fui la pérdida en la lucha entre combates nulos
fui la luz en el cielo
la luna navegando sobre el mar
Fui la meta final colgada de un hilo de plata
Fui, en la pérdida, la espalda de un sueño.
Son las tres de la madrugada y W coge la pluma
Escribe.
Son las cuatro de la madrugada, una pausa
Las luces han ganado a los puntos negros del cero
POEMA.
SEDRÁN,7
(1990)
Propiedad Intelectual 2773
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LLegó el invierno.
Seguí leyendo a Gertrude Stein
y nacieron dos poemas más.
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Poema 3.
RECUENTO
Manos que acarician
manos que no acarician
Bocas qe escupen
bocas que besan
Lenguas que extraen
Dedos que marcan
Manos que acarician
manos que no acarician
Bocas
Lenguas
Dedos.
El tiempo envenena la esencia cuadriculada de un gesto
cuando la mañana abre el corazón silencio
a un ritmo errado en la simbiosis incorrecta de la razón:
Es la danza silenciosa de las palabras
DESNUDAS.
Mientras la duda ejerce su derecho al interrogante
las formas crecen sobre sí deformándose elásticamente
entre bastidores negros /
Se humedece la tierra en aroma dulce
aspirando mi cuerpo turbado la caliente tersura del anhelo.
Es la hora del Crepúsculo en la esfera inimaginable del Destino
Tambores en la lejanía
sentimiento /
Ahogado principio
buscando nebulosas
sobre la marchita cabeza
de los sueños.
Canto que del mar emerge en ecos de coral
Pentagramas que al aire vuelan bajo el día, bajo la noche
Bajo las horas.
El sol irradia con fuerza su luz
Eternizando las miradas silábicas de los silencios.
Siento, hoy, que la poesía se pierde entre sinfonías marinas
De largos pasados.
VORAZ ALIENTO
(1997)
Propiedad Intelectual
reservada
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Es la Historia, la versatilidad
La palabra /
Bálsamo que sobre piel desliza
la inacabable fuente de la voz /
Luz Apacible deseo
Voraz aliento
Verbo
La palabra.
Propiedad Intelectual
reservada
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TIBIA ACLARACIÓN
Las palabras están ahí Juntas
Unidas por el riesgo del sentido.
Sentido no siempre por el corazón.
Corazón herido por las palabras
Y
Dolido el corazón se cubre de blanco gris
De otoño en hojas De tristeza.
Corazón víscera de melancolía
Luz Nubes blancas.
Palabras que vuelan buscando la dureza sincera del amor.
Una locura inconcebiblemente cierta
-en esta noche que no acaba-
se dibuja en número y forma de cien serpientes amarillas:
Serpiente y Noche en el agujero mate de la muerte por derecho.
Tengo miedo y no amanece.
Verso, poema.
Cálido atardecer.
3 x 4
Compás.
Un piano, acordes /
Sinfonía del agua en la pecera azul Mar
Melodía.
Anochece sobre el agua.
Cortas frases para definir
largos sentimientos
junto a una mueca
junto a una mutación
junto a un silencio
Está impotente el sentimiento en su blasfemia
cuando el balbuceo de una palabra semicallada
brota taponada en la boca /
Oleaje que salpica la calma eterna del gesto
deslizándose como verso suelto
en la rima asonante de unos versos rebeldes nada.
Nada es nada en los mares de la tristeza.
Nada basta. Juego duro, naipes que barajan la suerte
en esta confusión de vida, de silencio.
Es la gran marcha del misterio: conjugo, aplasto
la coordinación absoluta de la síntesis
y me alzo hereje en la tormenta. Abrazo la mentira,
abrazo de amante en las últimas cenizas de un sueño.
Contrita
Arropada la pena en el regazo
Sola.
Terciopelo dulce
Acariciando el cansancio
De los párpados caídos
Bajo la frágil luz de la luna.
En decadencia
la casa.
En lo ángulos
de los techos
arañas sonriendo
a su suerte.
Transparentes los ojos buscan la ilusión perdida
y mascullan entre nieblas
el absurdo increíble de un tiempo sellado /
Es así como dibuja el triángulo imperfecto del pensamiento
la figura inacabada de cien ideas ensombrecidas
en una noche de insomio
... Porque nada impide que se sueñe
aun cuando la tierra huela a promesa deshecha.
Aun cuando los días atardezcan inadecuadamente
al compás de un reloj roto.
Las manos no obedecen a la idea primaria
al presentir que han muerto los saurios
en la cadena onírica que los locos construyeron
al perder su primer sueño.
Se derrama el cuerpo en movimiento
Y pesa la semblanza de la sombra
de tu sombra en mi recuerdo.
Sé que la luna no amanecerá esta noche
Y sé que el Silencio hará que lloren las estrellas
convirtiendo en fútil
el engañoso a veces magnetismo del deseo.
Sobre la mesa los brazos
puños en las sienes
sueños que vuelan
alas de cartón .
En la mirada, planicies.
Propiedad Intelectual
reservada
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LA SUERTE DOLIDA
Reto a la nada
tras un todo
reto a la nada
escondida en un hueco
en un profundo hueco
reto a la nada.
ESCRIBIENDO
(1990)
Propiedad Intelectual 2773
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Leyendo
a Gertrude Stein.
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Poema 1.
PÉRDIDA CONSTANTE
Sea posiblemente la esencia en el corazón
La esencia
la dulce esencia del otoño recuerdo
del viejo corazón
Revoltoso corazón perdido
perdido entre repetidas veces
Perdido.
Deja que la boca devore
y mastique la fornicación de las estrellas
mientras salten engalanados saurios
sobre puntiagudas vallas de cristal picado.
Solo pretenden emborracharte de vida
los mortecinos sentidos
y que el vómito de sangre viva
cierre tus ojos a la tristeza inherente
de un Pasado en Blanco y Negro /
Deja que el cuerpo en su convulsión danzarina
se atragante en el deslizamiento del ritmo
en tanto que un solo machacón e impertinente eco
siga reclamando su derecho al protagonismo del grito.
Húmeda soledad en los huesos
calles sin nombre
tardes
Bocas. Bocas con sabor agridulce
que transmiten gota a gota
el trasiego de la eternidad.
GALERÍA DE PERSONAJES
EN UN PATIO DE VECINDAD
(1996)
Propiedad Intelectual 2646
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Volví a sentir la necesidad de experimentar
con la palabra escrita. De esa necesidad
nació este poemario.
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HISTORIA DE UNA OBSESIÓN
Carlos G. y su trabajo
Carlos G. era diseñador. Carlos G. tenía 40 años
Carlos G. diseñaba
Carlos G. y la tarde
Carlos G. era diseñador. Carlos G. tenía 40 años
Carlos G. diseñaba
Carlos G. / La tarde y la línea
Carlos G. fue encontrado muerto
Carlos G. fue encontrado muerto
a Carlos G. le mató una línea
a Carlos G. le mató la última línea
A Carlos G. le mató la última línea
de su último dibujo
Carlos G. murió estrangulado.
Él no dejó de amarla nunca
Ella no dejó de amarle nunca
Ella le dijo que debían separarse
Él decidió irse
Él quiso jugar
Él jugó
Ella sabía que él jugaba jugó
Lo sabía
Él no dejó de amarla nunca
Ella no dejó de amarle nunca.
Resultan extrañas, así las horas. Dormidas
Muertas sobre su propio recuerdo macerando las ilusiones vanas
de un tiempo derrochado en un estrión sentido de muerte.
Se marchitan las flores sobre el punto límite de su sueño
al observar
como el desmoronamiento de un recuerdo se embriaga
con el etílico sabor del miedo.
Un labio perdido en la mano
Un gesto errado junto a la puerta
Un susurro, un lamento
Un decir sin decir /
Flores. Flores blancas sobre la mesa.
Posiblemente la esencia
La dulce esencia del otoño
Sea la que apacigüe los finos hilos de plata
En este hilván de secuencias ocre
Que se mece en la búsqueda incansable
de la visión de la poesía.
Las palabras mudas emergen envueltas en celofán negro
ante el azul que plasma en mis ojos la belleza de un hilo
que atraviesa vertical el cruce enigmático
de un cuerpo abandonado en el aire férreo de un horizonte:
Parte inexacta de la pérdida en la fertilidad vocal de las ausencias.
SAURIOS, MAGIA Y RECUERDOS
(1987)
Propiedad Intelectual 2773
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NO ES EXACTO EL MIEDO IMPERFECTO
No es exacto el miedo imperfecto
que mimo y gozo en su estado natural
No es más que nada que de un hueco de la mano
nazca la forma desnuda de un Tic Tac irreflexivo
que corte todo intento de Tiempo
Que amarre la soga a la Daga Blanca en su mate final /
No es exacto que exista / Sólo soy la sombra de un perfil.